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Las amapolas: todo lo que debes saber

Las amapolas: todo lo que debes saber
Las amapolas: todo lo que debes saber
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La amapola, una planta sencilla que con sus flores viste el campo de un precioso colorido y lo convierten en un regalo para nuestros sentidos. Es muy común encontrarlas en los trigales, en los márgenes de los sembrados y en las cunetas de las carreteras  pero se habla muy poco de ellas.  Así que en este artículo te contamos todo lo que debes saber sobre la amapola.

¿Cómo es la Amapola?

Aunque es conocida como Amapola, su nombre científico es Papaver rhoeas y pertenece a la familia Papavera. Existe otra variedad llamada adormidera (Papaver somniferum) o planta del opio de colores pálidos que se usa en la industria farmacéutica.

Partes de una amapola

La amapola es una planta de ciclo anual, es decir, que germina, florece en primavera y sucumbe en el curso de un año.

  1. El tallo. La planta de la amapola posee tallos erectos y pocos ramificados que suelen alcanzar entre lo 30 y 60 cm de altura. Se caracterizan porque tienen unos pelos muy finos a su alrededor.
  2. Las hojas. Nacen de forma alterna a lo largo del tallo. No tienen peciolo (el rabillo que las une al tallo) y son muy dentadas en los márgenes.
  3. La flor. Aunque la amapola más común es la que tiene los pétalos de color rojo, la flor de esta planta puede ser de diferentes tonos pastel. Suele ser acampanada y de forma casi esférica. Y tienen 2 sépalos vellosos y 4 finos pétalos muy delicados que se marchitan muy rápido, por eso estas flores no suelen usarse en adornos florales. En el centro tienen una especie de botón negro. Son los estambres de color negro que forman un racimo anillado alrededor del gineceo o pistilo.
  4. El fruto. Es una cápsula de color verde pálido y forma ovalada que contiene muchas semillas.

Propiedades y usos de la amapola

En el campo de la salud

  • Los pétalos de la amapola, por su contenido en mucílago están indicados en casos de afecciones respiratorias como bronquitis, tos y asma.
  • La sabia, pétalos y cápsulas contienen readina, un alcaloide de efectos ligeramente sedantes que ayudan a aliviar las anomalías de tipo nervioso así como los espasmos del aparato digestivo.
  • El consumo de las semillas resulta muy saludable por su contenido en ácidos grasos insaturados, antioxidantes y calcio.

En la cocina

Las hojas pueden cocinarse como las espinacas y resultan igual de apetecibles. Los pétalos se utilizan para elaborar siropes y bebidas no alcohólicas. Pero a lo que más uso se le da es a las semillas:

  • Como condimento. Las podemos añadir a los cereales en el desayuno, a yogures, en la leche o el café. También las podemos espolvorear como condimento en las ensaladas o  incorporarlas a una vinagreta, siendo recomendable en estos casos tostarlas antes para que desprendan todo el aceite que contienen y el aroma.
  • En repostería. Se usa como ingrediente común en recetas de dulces y postres. Es tan sencillo como añadir un par de cucharas de semillas de amapola a la masa de un bizcocho o unas galletas. La primera vez es recomendable aportar solo un toque ligero e ir añadiendo más cantidad en los próximos dulces. Suele sorprender la textura crujiente y el aroma que aporta esta semilla a los productos horneados.
  • En panadería. Mezcladas con otras semillas y cereales, se usan para recubrir panes como los típicos bagels de los en el siguiente apartado te dejamos la receta.

Receta Bocaditos de Bagel con semillas de amapola

Receta de bocaditos de bagels con semillas de amapola

Ingredientes

Para la masa

  • 250 g  de leche
  • 115 g de mantequilla sin sal
  • 50 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 1/2 cucharadita de levadura seca instantánea.
  • 525 g  de harina
  • 1/2 cucharadita de sal

Para el almíbar

  • 2 cucharadas de semillas de amapola
  • 125 ml de leche
  • 50 g de azúcar
  • 1 cucharadita de mantequilla sin sal

Preparación

  1. Se mezcla la leche con la mantequilla y se pone la mezcla la fuego hasta que se derrita la mantequilla.
  2. A la mezcla anterior se le añade el azúcar, el huevo, la levadura, la harina y la sal. Se trabaja la masa hasta que esté elástica, removiéndola durante 3 minutos a velocidad baja.
  3. Se deja la masa en un bol para que repose durante 1 hora.
  4. Pasado el tiempo se estira la masa y se le da forma de bagels.
  5. Se cubren con un paño y se dejan reposar durante 15 minutos.
  6. Transcurrido el tiempo se meten al horno (previamente pre-calentado) a 180º durante 15-20 minutos.
  7. Mientras, en un cazo al fuego se ponen las semillas, la leche, el azúcar y las semillas de amapola hasta conseguir un almíbar.
  8. Se vierte el almíbar sobre los bagels y se dejan secar.

La amapola, ¿una mala hierba?

Así la consideran en el mundo de la botánica porque crecen en las zonas de cultivo y les roban los nutrientes a cereales como el trigo, la cebada o la avena. De manera que un cultivo de amapolas pueden provocar hasta un 40% de pérdidas para un agricultor.

La amapola crece junto a los campos porque es una planta nitrófila, es decir, que necesita que se remuevan los nitratos del suelo para crecer. Por eso aparecen junto a terrenos donde se remueve el suelo y son trabajados por el hombre, especialmente en los barbechos.

Y el problema se agrava porque aunque el agricultor se deshaga de todas las amapolas de su campo, no todas las semillas crecen a la temporada siguiente y pueden permanecer en el terrreno 9 o 10 años hasta que germinen.

 

La amapola como símbolo de Paz

Amapola roja en la solapa en recuerdo a los soldados fallecidos en la I guerra mundial

El famoso poema En los Campos de Flandes , hacía referencia a las amapolas que crecían sobre las tumbas de los soldados caídos Durante la I Guerra Mundial. Y es que al parecer, en los campos franceses donde se llevaba a cabo la batalla sólo crecía una única flor, la amapola. De ahí que se halla convertido en uno de los símbolos para recordar la I Guerra Mundial.

Por ejemplo, el 11 de Noviembre los británicos y canadienses se colocan una amapola roja en la solapa. Y  en Somme (Francia) cada primero de Julio se arrojan amapolas a un foso que dejó una mina alemana, conocido como La Grande Mine.

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